Para saber cuántas placas necesita una vivienda hay que mirar, sobre todo, cuánta electricidad consume, cuándo la consume y cuánto espacio útil tiene el tejado. La factura en euros por sí sola no basta.
¿Por qué no podemos decir “con 8 placas vale” para todo el mundo?
Porque cada casa funciona de una manera distinta. Una familia puede pasar gran parte del día fuera y concentrar el consumo por la noche. Otra puede trabajar desde casa, usar aire acondicionado durante el día o cargar un coche eléctrico.
Imagina dos viviendas que consumen 300 kWh en un mes. Aunque el consumo total sea el mismo, una utiliza mucha electricidad durante las horas de sol y la otra sobre todo por la noche. La instalación que mejor encaja con cada una puede ser diferente.
Los cinco datos que más ayudan a calcularlo
1. Cuánta electricidad consumes
En la factura verás el consumo expresado en kWh. Puedes pensar en los kWh como la “cantidad” de electricidad utilizada durante un periodo, del mismo modo que una factura de agua indica cuánta agua has utilizado.
Mirar varios meses es mejor que fijarse solo en uno, porque el consumo puede cambiar mucho entre invierno y verano.
2. A qué horas consumes más
Los paneles producen durante las horas de luz. Si parte importante de tu consumo ocurre mientras hay sol, puedes aprovechar directamente más electricidad producida por tu instalación.
Si el consumo está muy concentrado por la noche, el estudio deberá tenerlo en cuenta. Eso no significa que no puedas instalar placas, sino que conviene diseñar el sistema pensando en tus hábitos reales.
3. Cuánto espacio útil hay en el tejado
No todo el tejado tiene por qué poder utilizarse. Chimeneas, ventanas, antenas, equipos de aire acondicionado o zonas con sombra pueden reducir la superficie disponible.
4. El sol que recibe esa cubierta
La orientación, la inclinación y las sombras influyen en la cantidad de luz que reciben los paneles. Dos tejados del mismo tamaño pueden producir diferente cantidad de energía.
5. La potencia de cada panel
Los paneles no tienen todos la misma potencia. Por eso una instalación de una determinada potencia puede necesitar más o menos módulos según el modelo elegido.
Un ejemplo fácil: pasar de potencia a número de paneles
Supongamos únicamente como ejemplo que, después de estudiar una vivienda, se decide instalar unos 4 kWp de paneles y se utilizan módulos de 500 Wp.
4.000 Wp ÷ 500 Wp por panel = 8 paneles.
Lo importante es el orden: primero se estudia qué instalación tiene sentido y después se calcula cuántos módulos hacen falta. No se empieza eligiendo “8 paneles” al azar.
¿Qué significan kWh, kW y kWp?
Es normal que estas siglas confundan al principio. De forma muy resumida:
- kWh: cantidad de energía consumida o producida durante un tiempo.
- kW: potencia en un momento determinado.
- kWp: potencia nominal del conjunto de paneles solares.
Si quieres verlo con ejemplos de un grifo, un cubo y aparatos de casa, consulta nuestra guía kW, kWh y kWp.
¿Qué información puedes preparar antes de pedir presupuesto?
- Una o varias facturas recientes para conocer el consumo en kWh.
- La localidad de la vivienda.
- Alguna foto del tejado, si la tienes.
- Si hay árboles, chimeneas u otros elementos que den sombra.
- Si normalmente hay gente en casa durante el día.
- Si prevés nuevos consumos, como coche eléctrico, piscina o climatización.
- IDAE · Oficina de Autoconsumo.
- Comisión Europea · PVGIS, herramienta para estimar producción solar según ubicación y características del sistema.
